*MICROANÉCDOTA

Theodor W. Adorno, uno de los principales representantes de la Escuela de Frankfurt, murió el 6 de agosto de 1969 pocos días después de caer enfermo como consecuencia de la impresión que le causó el que, a sus 60 años, una alumna contestataria se desnudase freante a él mientras impartía clase en la Universidad.

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WALTER BENJAMIN

¿Qué tipo de hombre era Benjamin? Pués se vé que tenía un carácter melancólico, de forma que dejó dicho:

“Yo vine al mundo bajo el signo de Saturno: la estrella de revolución más lenta, el planeta de las desviaciones y demoras”

FINALES AGRIOS

Os escribo desde una noche fría e insomne pero con una bolsita de agua caliente y un libro se puede derretir al Ártico…jeje

Bien, bien, gran libro entre mis manos. Me cuenta sobre la hermana y el cuñado de Nietzsche. Os cuento…

Se ve que después de casarse Elisabeth con Föster, este último la arrastró a la loca aventura de crear en la selva paraguaya una colonia de arios puros. La cosa fracasa y el cuñado se suicida. Elisabeth vuelve a Alemania y se consagra a cuidar y engrandecer (a su manera) la obra de su hermano.

Vale, después de lo dicho, vuelta al sobre, vuelta al libro…jeje…  Buenas noches…

CHIRICO

Chirico afirmó haber llegado a sus cuadros de corte metafísico a través de la lectura de Schopenhauer.

OTRA ANÉCDOTA

Hola navegantes y “navegantas”!!

Bienvenidos a nuestro domingo digital: día de repasar las revistas dominicales y de volver a leer ese artículo que nos llamó la atención en el Babelia de ayer:

Os dejo el: sobre literatura rusa (está genial)

Además os dejo una microanécdota: Hitler presumía de leer constantemente a Schopenhauer, del cual decía, era filósofo preferido, mientras que Nietzsche (del cual se pensaba que era su filósofo favorito)  decía que era  su escritor, poeta y artista favorito. Afirmaba haber llevado consigo duranta la primera Guerra Mundial un ejemplar de El mundo como voluntad y representación.

 

MUJERES EN LA LEJANÍA

“Trabaja durante todo el día en mi casa –le cuenta a von Hornstein, frotándose con satisfacción las manos- y cuando regreso de almorzar, tomamos juntos el café, sentados uno cerca del otro en el sofá: me siento como si estuviera casado.”

¿De quién puede ser esta frase? no, no, no, no, no lo estás adivinando, no, no, tampoco…jajaja

No lo vais a adivinar porque no parece suya, es de Schopenhauer, pero de su vejez. Se vé que un año antes de su muerte en 1960 Elisabeth Ney, una escultora, lo visita frecuentemente durante un mes para esculpir un busto y él hace este comentario. En su vejez Schopenhauer se amiga un poco con el género femenino, pues tras recibir cierto reconocimiento por la publicación de Parerga y Paralipómena, algunas mujeres se acercan a él para trabar relación y disolver alguna duda sobre su obra. Una de estas mujeres es esta escultora con quien el filósofo pesimista tiene unos tiernos encuentros. Otra frase que consigna en su diario en esta época es: “Sobre las mujeres no he dicho aún mi última palabra: creo que la mujer, si logra salir de la multitud o, mas bien, si logra elevarse por encima de ella, puede crecer indefinidamente, y aún más que el hombre, a quien la edad le fija una frontera, en tanto que la mujer se desarrolla cada día más”.

Se ve que con el roce su opinión mejora…. El pobre no había tenido muchas oportunidades de codearse con féminas….jajaja

 

LA TRÁGICA CONQUISTA DEL POLO SUR

El valeroso explorador inglés Robert F. Scott desembarcó en la Antártida el 2 de enero de 1911 con sus hombres y su equipo. Pretendía trazar mapas y ser el primero en llegar al Polo Sur. Pronto se enteraría de que le había salido competidor pues Amudsen, un explorador noruego, llevaba varios días de camino.

Cuando llegó a lo que pretendía su destino el noruego ya se le había adelantado. Con la sensación de fracaso y la expedición mermada a 5 hombres, los exploradores comenzaron el regreso.

Sus nombres: Wilson, Oates, Bowers, Evans y el propio Scott.

Mientras volvían el 17 de febrero de 1912, Evans murió dando muestras de locura. Oates, que no quería ser una carga para sus compañeros, se perdió en la ventisca poco después. 4 días más tarde murieron Wilson y Bowers.

El 29 de marzo de 1912 Scott escribía en su diario sus últimas palabras en las que pedía protección a sus mujeres e hijos.

Este episodio trágico cerró la romántica época de los descubrimientos ingleses.

Y puede que el primero fuera Amudsen pero el nombre que resuena para la historia es el de Scott. Si recordais, hace unos años Mecano compuso una canción sobre este tema. Con ella me despido ¡Hasta la próxima entrada! 🙂

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