RUSHDIE

Hola domingueros!! Qué tal estáis en vuestras madrigueras? Yo me resisto a recluirme por el frío invierno y parece que el clima me da un poco de tregua ya que hoy hace un buen sol.

La noche de ayer fue larga y me dejé acompañar por Rushdie. Hace una temporada que empecé a leer El último suspiro del moro. La cuestión es que no me acababa de… no sé. Ya es la segunda vez que empiezo esa obra y no me engancha, está bien pero le falta un poco de naturalidad. He consultado las opiniones de la gente por la red y parece que gusta mucho. Yo, sin embargo, no paro de pensar en Hijos de la medianoche. Hace un siglo que la leí y siempre me acuerdo de ella. ¿Mito o realidad?…jajaja… ¿De veras es tan buena?… yo la recuerdo genial. Anteayer me encaminé a la biblioteca y me hice con un ejemplar de la obra. Ayer mismo me puse a ello. Dejé de lado los suspiros y me adentré en hijos…jeje. Para mí es otra cosa; Hijos de la medianoche es un novelón. Lo que leí es como lo recordaba. Además es una historia muy mágica que comienza con el regreso de un recién licenciado en medicina a Cachemira. Allí se encuentra con un barquero medio sabio, medio extraño que le asegura que el hecho de tener una nariz gigante, como la suya,(digo la del médico) le augura la capacidad de reconocer a sus vástagos y de convertirse en un gran patriarca.  Bueno, la relectura acaba de empezar pero ya estoy totalmente dentro de la novela… besitos a tod@s

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RIMBAUD, LA MUERTE DE UN MITO; CAPÍTULO 3

Aquí os dejo, como os comenté anteriormente que haría, la tercera parte de la biografía del amigo Rimbaud. Espero que os haya gustado…

 

En esta última parte de la historia de Rimbaud y tras abandonar la escritura y su Charleville natal, comienzan sus múltiples viajes, Alemania, Milán, Austria…En mayo de 1876 se alista en el ejército colonial holandés, una forma una tanto peculiar para viajar sin coste a la zona de Java. Por supuesto pronto deserta.

Viaja también a Suecia y Dinamarca, más tarde a Alejandría (difícil es el recuento de estos viajes y es muy ambigua la información que se tiene sobre ellos).

Llega a África, recorre una parte del continente pero los episodios más importantes se dan en Abisinia. Se dedica al tráfico de armas, quizá al de esclavos. No sabemos a qué tipo de faenas de este cariz ha desempeñado, pero se cree que muchas.

Una vez que Rimbaud mata al hombre de letras, al poeta, una vez que la vida es tachada de absurda y su proyecto se corta creo, con Camus, que ya es indiferente matar a un hombre que cuidar a un leproso.

Sus biógrafos cuentan que a pesar de sus múltiples viajes, Rimbaud volvía siempre y periódicamente a su ciudad natal.

Como un animal que comienza sus viajes con cada primavera y vuelve al seno materno con los rigores del invierno. Así es como se comporta nuestro genio.

En sus múltiples paradas en Charleville, se dedica sobre todo al estudio de las lenguas, destreza quizá heredada del Capitán que sabía árabe y a sus espaldas dejó tras su huída una gramática débilmente anotada.

Se cree que el influjo de su madre fue muy fuerte, una especie de amor y odio lo unía a ella. Una relación incestuosa mezclada con aires de rechazo.

Hay incluso quien llega a afirmar que la tiranía que ejercía Vitalie sobre su hijo, la intentaba ejercer él en sus poemas. Un tipo de sofisticada catarsis, de sublimación.

Lo que está claro es que una y otra vez volvía a Charleville.

En el año 1891 estando instalado en África, comienzan dolores en su pierna derecha. Se embarca a Marsella para recibir los cuidados pertinentes. El desenlace es fatal, los doctores Nicolas y Pluyette han de proceder a la amputación de la pierna tras diagnosticar un cáncer óseo. Nuestros médicos entran a formar parte de la historia en uno de sus episodios más duros, sangrientos y macabros.

Otro que sin duda alcanza la inmortalidad es el padre Chaulier, quien a los pies de su cama, dicen la hermana de Rimbaud y su marido, le administra la extrema unción y cambia así en el último momento el rumbo de su vida.

El 10 de noviembre muere a los treinta y siete años uno de los más grandes genios del mundo literario, un astro que pasó rápido y fugaz y cuya estela dejó un rastro imborrable. Un cometa que atravesó el cielo alcanzando cotas antes no alcanzadas.

El más radical de los modernos que supera a sus antecesores y revoluciona el panorama de las letras.

Hasta aquí su vida, que tiene más de mito que de historia, que es el reflejo de su obra, que ambas se compenetran y se mezclan hasta no poder distinguirlas.

La vida de un nihilista, de un deconstructor hasta el final.

 

DÍAS BORRASCOSOS

Esta mañana la tan esperada lluvia hizo su aparición y con ella las puertas del invierno se abrieron ante nosotros con sus vientos y sus fríos.

Todos decían que era necesario, muchos comentaban sus deseos de que llegase el mal tiempo. Y yo pienso… si se le llama “malo”, por algo será.

De todos modos es cierto que los embalses y el sector agrícola sentirán alivio. Yo por mi parte solo puedo pertrecharme de pelis y libros y aceptar con resignación el cambio. Además: “A mal tiempo, buena cara”.

Un día como hoy me dirijo a los que estáis ahí, al otro lado de mi ordenador y os lanzo una recomendación-literaria-invernal. Para este invierno una lectura de invierno. Que la estación os atrape leyendo: Cumbres Borrascosas. Si queréis engancharos, colgaros y convertiros en adictos de las más rotundas pasiones del ser humano, dejaros transportar por este gran clásico que se ha ganado la merecida inmortalidad (ya sabéis, inmortal en la medida de lo posible).

Es una lectura apasionante pero con cierto ritmo, no os quedaréis dormidos, os aviso y Catalina y Heatcliff permanecerán en vuestras mentes en los descansos entre lectura y lectura.

En cuanto a la peli, la antigua claro, no la recomiendo con mucho énfasis aunque no está mal. Para empezar, solo refleja una parte de la historia y el final cambia con respecto al del libro. De todos modos le guarda una respetuosa fidelidad que seguro que no molestaría a la autora de la historia.

Dicho lo dicho, amigos y amigas de la red, os deseo una suave y dulce entrada en el invierno. Un beso y un libro

 

MÁS DE “RIMBAUD EL MITO”

*Para saber que sucede en la vida Rimbaud antes de conocer a Verlaine podéis consultar la otra entrada de este blog: Rimbaud antes del mito

 

Una vez que Rimbaud y Verlaine se conocen se abre la caja de los truenos. Las locuras de nuestro visionario en compañía de su amante Verlaine escandalizan al París de la época. Este último estaba además casado y no ocultó su relación con el “enfant terrible”.

Verlaine le lleva a los cafés del París más literario. El genio no encaja, es excesivo, chirría, su comportamiento rebasa todas las formalidades. Sus coqueteos con el “hada verde” y otras sustancias lo vuelven todavía más procaz. Es destructivo, es feroz.

En estos tiempos se hace retratar por Carjat, su más famoso retrato. Mirada altiva, perdida, desafiante, así es como todos le recordamos. Carjat había retratado a otros literatos de la época, tales como Baudelaire, Courbet o Daumier. Se dice que aparte de esta instantánea tomó otras, pero tras romper, un tiempo después, la amistad con el escritor, las destruyo. Mientras era inmortalizado, se lo imagina Pierre Michon recitándose a sí mismo los versos de “El barco ebrio” y añade poéticamente.

“la corbata se ha quedado torcida por toda la eternidad; no sabemos de que color es”

Mientras París confuso y reticente acoge en su seno a los dos amantes; Rimbaud y Verlaine, la mujer de este último, harta de sus excesos y sus borracheras los echa a la calle.

Empieza para ambos una nueva etapa, viajan a Londres y a Bruselas. Ambos sin dinero, (se cree que contaban con una pequeña paga venida de la madre de Verlaine), pasando hambre y frío. En Londres Rimbaud solía ir a escribir al Museo Nacional del que decía que, además de que se estaba caliente, el papel y la pluma eran gratuitos.

La aventura no funciona. El carácter fuerte y arrogante de ambos poetas causa graves discusiones. En una de ellas Verlaine se hace con un arma y vacía parte del cargador sobre Rimbaud. No se sabe el motivo de esta grave discusión. Se cree que nuestro poeta, ángel y demonio, le increpa a su compañero acerca de su talento riéndose y negando que lo tuviera.

En otra versión del mismo tema es el anuncio de su vuelta a su Charleville natal lo que desencadena la locura del poeta.

Bueno, no se sabe, lo que sí se sabe es que estos hechos llevan a Verlaine a un juicio en el que no sólo se le juzga por haber herido al joven (puesto que además Rimbaud retira todos los cargos contra él) si no que se añade a esto la acusación de sodomía. Seguramente su mujer espoleada por la ira de sus padres es la que lleva la batuta en este terreno.

El caso es que Verlaine acaba con sus huesos en la prisión de Mons, en la que permanecería por espacio de dos años.

Para P. Michon esta era la “crónica de una muerte anunciada”, escribe en su libro sobre la llegada de Rimbaud a Paris y el primer encuentro en de ambos:

“Verlaine, sabido es, entra en esta historia tocado con sombrero derby y en el andén de la estación del Este; y su historia personal entra ahora en derechura a la prisión de Mons, el tonel de ajenjo y la balendrona trágica, el jergón y la Leyenda Dorada”

La separación de los artistas conlleva un sufrimiento atroz. Rimbaud vuelve de nuevo a Charleville, destrozado, furibundo, desconsolado.

Allí suponemos que escribe todo, o gran parte de su última obra “Una temporada en el infierno”.

Se dice que, encerrado y solitario escribe sin parar la que será su última obra. Los campesinos afirman escuchar sus llantos y sus gritos. Es innegable que el poeta está roto, su aventura con Verlaine ha tenido un trágico final y su amistad ha quedado herida de muerte.

Atrás quedan escritos como las “Iluminaciones”, aunque algunos críticos discuten si “Iluminaciones” podría ser posterior a “Una temporada en el infierno”.

Tras la redacción de la que se considera canónicamente su última obra, “Una temporada en el infierno” pasa a formar parte de las filas de los Bartlebys. Se niega a continuar con su labor de escritura. Mata al hombre de letras que vive en él y se vuelca en una vida que no tiene nada que ver con la anterior.

RIMBAUD ANTES DEL MITO

La espectacular singladura de Rimbaud es una obra de arte en sí misma. Desde luego no falta quien diga que llegó a ser bastante más importante que sus escritos.

Estamos ante la vida de un aventurero, un loco, un vidente con una vida cargada de misterios, oscuridades y ambigüedades que hacen que su biografía tenga toda la magia de la mitología.

Arthur Rimbaud nace en Charleville el 20 de octubre de 1854 en el seno de una familia burguesa. Su padre, el Capitán, su madre; dicen de ella que fue sufridora y perversa, tirana e imprecadora. El primero abandona a la familia cuando el pequeño Rimbaud contaba aún con seis años. La segunda se convierte en el látigo furibundo del hogar. No se sabe si el Capitán huyó por la insoportable soberanía de Vitalie o si Vitalie se volvió insoportable tras la huída del Capitan.

Lo que sí podemos concluir es que tanto la sombra del Capitán como la figura pétrea de su mujer fustigaron el alma de Rimbaud para que comenzara a “llegar a ser el que se es” (antigua frase de Píndaro, que se refiere al, hecho de actualizar las potencialidades de uno), y que de hecho lo consiguiera.

Se sabe que fue un estudiante espléndido, que tuvo una formación clásica excelente. Tal formación le llevó a muy corta edad a escribir sus propios versos en la lengua de Virgilio.

Se le reconoce un talento para el aprendizaje de las lenguas y el manejo de numerosos diccionarios y compendios editoriales que le llevó a una comprensión de su propio idioma tal, que a través de este arte (y otros claro) consigue construir su juego poético.

Hasta el año 1969, se pasó nuestro genio cultivándose y haciendo sus primeros pinitos en el mundo de los versos. Ganó algunos premios literarios para jóvenes noveles.

En mayo de 1870 escribe a Banville, un afamado poeta de la época, enviándole unos cuantos poemas.

Más tarde escribe a Verlaine y éste le envía un billete de tren a París. Llega allí en septiembre de 1871 con “El barco ebrio” en su bolsillo, obra con la cual pretende cautivar al Parnaso de los poetas y desde luego lo consigue.

En 1872 comienza su vida con Verlaine. Comienza en esta época la vida desenfrenada y loca que hacen de su biografía un ser totalmente pintoresco y lleno de interés.

Me gustaría escribir otra entrada tratando algunas cuestiones sobre su vida… Nos queda pendiente ¿vale?

Un saludo a todos

POSTALES DE LISBOA 2

Más de contenedores que lograron ser bonitos….

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