LAS CAMPANADAS EN DIRECTO CON EL SR. Y LA SRA. GÖDEL

No, que va, es broma…

Como hoy es un día especial, me ha encargado mi querida Adele que sea yo, el Sr. Gödel, quien os escriba algo; así, para cerrar el año de otro modo. Y bueno, quien se lo puede negar -a fin de cuentas es quien prueba mi comida 😉 –

El año nuevo ya pasó, hace nueve días más o menos. Que hoy lo celebremos no es más que el resultado de la acumulación de vicisitudes históricas -políticas, religiosas y culturales-, que han acabado dándonos un calendario que, casualmente, acaba hoy su ciclo anual.

El ser humano desde antaño ha fijado su atención en la naturaleza, y ha observado ciclos en ella, repetitivos pero a la vez cargados de azar, y es por eso que numerosas culturas han celebrado el solsticio de invierno, el día en que la luz triunfa de nuevo sobre la oscuridad.

Éste es un concepto de año nuevo con más enjundia, no?. El sol volverá, y con él, la vida a la tierra, y consecuentemente nuevas oportunidades.Y eso nos llena de esperanzas, verdad?. Esperanzas, porque certeza no tenemos, como ya dije, y por eso tendemos a cargamos de buenos propósitos, de deseos de hacer de esta iteración algo mejor que las anteriores.

¿Habeis hecho vuestra lista de propósitos para el nuevo año? Os dejo para mañana un par de citas al respecto. Ácidas, y por tanto refrescantes, como casi todas las del conocido Samuel Langhorne Clemens:

“Día de Año nuevo: Ahora es por convención el momento para hacer tus habituales buenos propositos anuales. La semana que viene puedes empezar a pavimentar el infierno con ellos como de costumbre.”

“Ayer, todo el mundo fumó su último cigarrillo*, tomó su última copa y juró su última promesa. Hoy, somos una comunidad piadosa y ejemplar. De aquí en treinta días, habremos lanzado al viento nuestra reforma y habremos hecho nuestros defectos mayores que nunca.”

Cierro dejando hecha la reflexión -positiva-, para quien la quiera, ya que en estos días, con la ingesta de dulces y consecuentes subidas de glucosa, los cerebros están un poco abotargados: Abracemos nuestros propósitos cada día y no lo dejemos para el año nuevo, que, al fin y al cabo, es un día tan irrelevante -y lleno de posibilidades- como otro cualquiera. Sé de lo que hablo, y vosotr@s, también.
Que seais muy felices!

* Bueno, esto, al menos fuera de casa, puede que se haga cierto, pero no por propia voluntad! 😉

¡UNA DE FILOCHISTE PARA HOY!

Hace muchos, muchos lustros existió un sabio muy sabio que  caminaba cual nómada por los bosques y nada buscaba. A pesar de no buscar nada, encontraba cosas. Una tarde llegó a un campamento de unos indígenas y decidió quedarse con ellos un tiempo. Se instaló en una ruinosa cabaña y cada mañana muy temprano salía a la puerta y agitando un trapo gritaba: “¡Fuera tigres, fuera leones!”.

Los indígenas le preguntaron que qué hacía y el sabio contesto que aquello era un ancestral truco para espantar a los tigres y leones. Los indígenas callaron. El tiempo pasó y un niño un día volvió a preguntar al sabio por aquel comportamiento. El sabio volvió a responder lo mismo

-Es un viejo truco para espantar a los tigres y los leones.

A lo que el niño contestó.

-Pero si aquí no hay tigres ni leones en miles de Kilómetros.

-Prueba de que el truco funciona

Esto es la prueba de que “después de” no siempre quiere decir “a causa de”. Que cada día antes de que se haga de noche me como un pollo, no quiere decir qué porqué me coma un pollo sale la luna.

Esta forma de pensar es típica de nuestras engoladas sociedades; “el hecho es que casi todos los jóvenes que se drogan comienzan por la marihuana”, sí, puede ser, pero una mayoría aun más amplia empezó por la leche…

Este argumento de carácter post hoc, si muchas veces induce a error, otras muchas induce a risa. Demos gracias al post hoc, sustrato de muchos de nuestros chistes.

SEÑOR Y SEÑORA GÖDEL

Sois muchos (bueno, no tantos) (vale, solo uno, politólogo ¡va por ti!) los que me habéis pedido la “anecdotilla” de esta ilustre pareja. ¡Ahí va!

Karl Friedrich Gödel nace en Moravia (hoy República Checa) en el seno de una familia acomodada. Desde pequeño sobresale en sus estudios, interesándose sobre todo en la lingüística y en la matemática.

De joven se inscribe dentro del Círculo de Viena (dios los cría y ellos se juntan), grupo de positivistas lógicos que da lugar a uno de los mayores anecdotarios cómicos de todos los tiempos. “Personajes” como Wittgenstein o Russell protagonizan historias dignas de ser leídas y yo diría (aunque dicen que soy dada a la exageración)   que de ser llevadas al cine (al de Hollywood, al caro, a lo grande).

Después de doctorarse en matemáticas, en 1938 se casa con Adele Porkert y se trasladan a New Jersey.

A lo largo de su vida recibe muchos homenajes (un rollo de contar, para saber eso mejor acudir a la wikipedia) y también a lo largo de su vida se pelea con problemas de salud y psíquicos. Estos últimos le llevan a contagiarse de diversas paranoias, la última de ellas (que ahora veréis porqué es la última) versa sobre un posible envenenamiento de su persona.

A partir de ahí no prueba bocado, si no lo había probado antes su mujer (¡vaya! Sin comentarios). A finales de 1977 su señora es hospitalizada y no puede continuar con este “bucólico” ritual. Nuestro héroe se niega entonces a comer y fallece el 14 de enero de 1978 (va estar de pseudo-cumple en breve). En referencia al motivo de su muerte el parte de defunción del Hospital de Princeton reza así “desnutrición e inanición causadas por perturbaciones en la personalidad”

-He escuchado además, que otra de sus paranoias le llevó a creer que lo iban a gasear, motivo por el cual no cerraba las ventanas y permanecía con el abrigo puesto y aterido de frío durante largos ratos, pero me lo dijo un amigo “demente” (fuente poco fiable), así que no pudiendo garantizar la veracidad de esta anécdota, la dejo a la imaginación del lector (o a sus ganas de buscar el dato).

JAFAR PANAHI SE ENFRENTA A 6 AÑOS DE CÁRCEL

El director de cine iraní, Jafar Panahi, fue condenado en estos días por propaganda contra el régimen. De su alegato se hacen eco periódicos como El País.

“Juzgarme es juzgar al conjunto del cine comprometido, social y humaniario iraní; el cine que tiene la intención de situarse por encima del bien y del mal, el cine que no juzga y que no se pone al servicio del poder y del dinero, sino que hace lo posible para dar una imagen realista de la sociedad”

El cineasta que recibió en Venecia el león de oro por su película EL círculo y en Berlín el oso de plata por Offside, se enfrenta a 6 años de cárcel y 20 sin salir de su país.

Desde luego ya veremos como acaba esto, pero lo mínimo que se merece este hombre es que dediquemos un rato de nuestras ajetreadas (o no tan ajetreadas) vidas para conocer un poco cuál es su obra y cuál es su circunstancia.

Un beso muy grande a todo el mundo y abrigaros del frio con una buena manta y a ser posible una buena película.

LA EXISTENCIA

Entre Husserl y Heidegger nace un existencialista; Sartre. Hombre peculiar de pensamiento revolucionario. Entre la filas de sus amigos podemos reconocer a Simone de Beuvoir o a Albert Camus. Su obra más importante; El ser y la nada. Su frase más sonada; “el infierno son los otros”.

Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como meteorólogo y fue hecho prisionero por los nazis. Durante 8 meses permaneció Sartre entre ellos y consiguió representar obras en el campo de prisioneros y no dejar de escribir.

Habló de temas como la pasión, la angustia, el miedo, en fin, de las difíciles emociones del ser humano.

Trabajó en una teoría psicoanalítica donde hacía al hombre responsable de sus actos, dado que ponderaba que éramos radicalmente libres. Ya que hemos sido creados, no tenemos un fin, por tanto, nacemos sin tarea y nosotros mismos debemos de asignárnosla. El sujeto está condenado a elegir, incluso elegir “no elegir” es una elección.

Sin embargo,¡cuidado con la libertad!. Quien decide es responsable de su decisión y la responsabilidad causa angustia, por tanto el ser libre nos angustia. Estamos condenados a la libertad.

En este punto me gusta recurrir a Nietzsche que postula “solo como obra de arte están eternamente justificados el hombre y el mudo”

Tenemos también a Hölderlin y a Heidegger que apuntan “poéticamente habita el hombre”.

Así que quiero cerrar esta reflexión planteando si ¿podemos generar interpretaciones de la realidad como si de cantos y poemas se tratase?, ¿se puede intentar vivir la vida cultivándola, cuidándola y embelleciéndola como si fuera un jardín?

Pessoa decía que no debemos pasar este viaje, que es la vida, como tejiendo paja entre la nada de antes del nacimiento y la nada de después de la muerte, si no que debemos permanecer en esta habitación (compara la vida con una habitación) con la actitud de quien borda colchas.

ARGUMENTO KANTIANO EN CONTRA DEL SUICIDIO

Según Kant, no debemos suicidarnos dado que si todos tomásemos esta decisión, la raza humana se extinguiría. Este argumento parece ser una de las caras evidentes del imperativo categórico, que en su versión más conocida viene diciendo; mide a los demás con la misma vara con que te gustaría que te midiesen a ti.

Vale, el asunto es claro y sencillo pero, ¿está logrado este argumento? ¿Tiene sentido?. Tuve un profesor en la universidad que decía que era un argumento propio de un estúpido, pero que como lo había formulado Kant…

WALT WHITMAN OS DESEA FELIZ NAVIDAD

Hola blogueros!

Hoy me gustaria dejaros un fragmento de la poesia del abuelo Whitman porque da mucha energía. La obra de este genio rezuma amor por el género humano, calidez sin premisas, sin peticiones, sin excepciones, amor hacia sí y hacia cada individuo. Todos somos naturaleza y toda la naturaleza es bella.

Espero que todos tengamos una muy agradable y “lanosa” navidad. Un beso muy grande y ahí va!

(…)
Sé que soy sólido y soy fuerte,
hacia mí convergen sin fin las incesantes cosas del universo,
todas se escriben y debo descifrar esas escrituras.
Sé que soy inmortal,
sé que mi órbita no puede ser medida por el compás del carpintero,
sé que no me perderé como la espiral que en la oscuridad traza un niño con un palo encendido.
Sé que soy augusto,
no me importa justificarme o ser comprendido,
veo que las leyes elementales nunca piden disculpas.
(Creo no ser más vanidoso que la escuadra con la que construyo mi casa.)
Existo como soy; eso basta,
si nadie en el mundo lo sabe, estoy satisfecho,
si todos y cada uno lo saben, estoy satisfecho.
(…)

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